Invertir es un estilo de vida

Uno de los primeros artículos que escribí para este blog hablaba sobre la importancia de la alimentación en la vida del trader o del inversionista. Aquí te dejo el link, por si no lo leíste.

Pero algo me sorprendió mucho y es que hasta ese momento, y creo que incluso hasta ahora, ese artículo era uno de los menos leídos o, por lo menos, uno de los menos comentados por ustedes.

Y ¿sabes por qué me sorprendió? Porque creo que ser  inversionista no se trata solo de tener una cuenta y cada mañana ponerte a ver qué acciones te van a dar más dinero.

Para mí ser inversionista es un estilo de vida y eso quiere decir que para ser un buen inversionista, uno realmente bueno, todos los aspectos de tu vida deberían estar en equilibrio.

Eso significa que así como te esfuerzas en aprender cómo se invierte en la bolsa, cuándo es el momento de entrada perfecto o cómo leer los gráficos, deberías esforzarte por cuidar tu salud. Que levante la mano el que no esté de acuerdo.

Solo piensa por un momento: ¿de qué te serviría tener mucho dinero si lo tienes que gastar en consultas donde el médico o en medicinas? ¿De qué te serviría tener dinero si no puedes hacer los planes que te gustan porque una enfermedad te lo impide? ¿De qué te serviría tener dinero si en vez de estar ocupado soñando y planeando y trabajando por tu vida ideal debes andar de examen en examen? ¿De qué te serviría tener dinero si no puedes admirar la puesta del sol porque vives preocupado por tu enfermedad? De nada, el dinero no te serviría de nada.

La importancia de cuidar la salud

Por eso cuidar la salud es tan importante. Ahora mismo yo estoy pasando por un resfriado, o un virus, algo que no reviste gravedad, pero me ha hecho cuestionarme al respecto.

Dime tú, así estés sano, o tengas un resfriado como yo, ¿qué tanto cuidas tu salud? ¿En realidad te has puesto a pensar en eso?

Yo sé que a veces el mundo es como una bola de nieve, que te va enrollando y no te deja tiempo para pensar en salud, que es algo que crees que tienes garantizado.

Pero vale la pena que  pares un poco, y hagas una reflexión sincera, para que puedas tomar medidas de anticipación y no de corrección, tal y como ocurre en la bolsa.

Minitest

Podrás decirme que ya me parezco a tu seguro de salud, pero te propongo que hagas el siguiente test y que lo contestes lo más honestamente que puedas:

Alimentarte bien es una obligación.

Alimentarte bien es una obligación.

De uno a 10, siendo 10 lo mejor, cómo calificas:

  1. Tu alimentación.
  2. Tu sueño. ¿Es realmente reparador?
  3. Tu compromiso con el ejercicio.
  4. Tu nivel de hidratación.
  5. El tiempo que destinas a tu descanso.

Yo no podría evaluarte ni juzgarte por tus respuestas. Pero, a partir de ellas, tú sí puedes empezar a tomar correctivos para invertir en tu salud con las mismas ganas con que quieres invertir en la bolsa.

¿Conoces a Tony Robbins? Él es un coach estadounidense que ha ayudado a cambiar la vida de muchas personas y uno de los consejos que les da es que en la base de la pirámide de su éxito debe estar la salud. Ya lo dicen las mamás, sin la salud uno no es nada.

Manos a la obra

Por eso hoy te propongo un reto, y es que a partir de ahora, si eres de los curiosos que leyeron este artículo hasta este punto aunque no hable necesariamente de la bolsa, sigas unos sencillos pasos que te ayudarán a cuidar la salud y luego sí a ir a invertir en lo que quieras y como quieras.

  1. Debes aprender a respetar tus momentos de descanso.

    Debes aprender a respetar tus momentos de descanso.

    Hay tantos alimentos y tan variados… según tus propios gustos y necesidades, crea una dieta balanceada que te permita darles a tu cuerpo y a tu cerebro lo que necesitan para operar.

  2. Respeta tus horas de sueño así como lo haces con tus horas de trabajo o de ocio. Trata, solo trata, de desconectar los dispositivos electrónicos mientras duermes. Al siguiente día, o después de unas horas, notarás la diferencia.
  3. Haz ejercicio, aunque sea un poco. Sé que correr maratones o ir al gimnasio a sudar hasta la última gota no es para todos, pero puedes reemplazar eso por alguna actividad que te guste, como bailar, o simplemente caminar. Tu cuerpo te lo agradecerá.
  4. Desde este mismo instante haz un esfuerzo por hidratarte mejor. Eso te ayudará a sentirte más vital. El agua es como combustible para tu cerebro. ¡No lo dejes varado en la mitad de la carretera!
  5. Así sea cinco minutos diarios, encuentra un momento para ti, para respirar el aire, para ver la puesta del sol, para sentir la lluvia. Eso te refresca, sobre todo cuando estás muy ocupado o tenso, y te ayuda a pensar mejor.

Práctica estos rituales y dime si te funcionaron o no. ¿Tienes algún consejo para cuidar la salud que te gustaría compartir?