Ser feliz es una de las principales respuestas que la gente da cuando se le pregunta qué es lo que quiere ser en su vida. O lo que quiere lograr. Pero también es común sentir que lograr ser felices cuesta o tarda demasiado.

Cuesta porque muchos asocian la felicidad con el esfuerzo, que no siempre se hace de buena gana. O con el tiempo, y por eso los desespera darse cuenta de que no logran sus resultados en un periodo de tiempo específico.

Pero la felicidad no reside ni en lo que nos cueste hacer algo. ni mucho menos en el tiempo que nos tardemos en esa actividad. Va mucho más allá. Por es hoy, cuando algunos están trabajando, emprendiendo, de vacaciones o quebrados, es el momento para pensar en algo.

Me refiero a nuestras metas. Hoy muchos se sentirán satisfechos con lo que han logrado este año. Pero a otros los invadirá la decepción porque, tal vez, no lograron eso que anhelaban. Entonces nos preguntamos ¿por qué no pude lograr mis objetivos?

Ser Feliz Viene De Adentro

Hay que disfrutar el camino para ser feliz.

Hay que disfrutar el camino para ser feliz.

La respuesta es clara: si medimos nuestra felicidad o éxito por las metas cumplidas, tal vez nunca seremos felices. Entonces, es mejor que revisemos cuál ha sido nuestro progreso de cara a la meta. Eso sí es un buen indicador de nuestro éxito personal.

Te digo lo anterior porque, a lo largo de mi vida, he conocido personas que hacen un gran trabajo. Pero, al momento de hacer un balance sobre él, se dan cuenta de que no cumplieron un indicador en su trabajo o sus inversiones.

Eso los lleva a decepcionarse cuando deberían hacer lo contrario. Es decir, analizar qué ganaron en el proceso, aunque el resultado no haya sido el esperado. De qué manera crecieron o se convirtieron en mejores inversionistas, empleados o emprendedores.

De ahí la importancia de que aprendamos a mirar nuestro progreso en el camino hacia la meta. Porque ese sí es un verdadero indicador de nuestro aprendizaje. Te lo explico mejor con un ejemplo.

Ser Feliz Es Disfrutar El Camino

Hay una canción de un músico llamado Jorge Drexler que se llama “La trama y el desenlace”. Y lo que dice es que, precisamente, debemos amar la trama más que el desenlace. Ese es el punto.

Imagina que tenías la meta de recorrer caminando 20 kilómetros. Empezaste con ánimo ese recorrido, pero en el camino fueron apareciendo obstáculos. Empezó a llover, te torciste un tobillo, tu cuerpo se agotó y caíste en el kilómetro 19.

En ese momento, un hombre que pasaba por ahí te auxilio. Y se convirtió en el mejor amigo que has tenido jamás. O te auxilió una mujer que se convirtió en la mujer de tu vida. Además, llegaste hasta ese punto con ánimo, dándolo todo y con alegría.

¿Comprendes lo que quiero decir? Puede que no hayas logrado la meta. Pero, en este ejemplo, fueron muchas más las cosas que ganaste en el camino. De eso se trata, ya sea que hablemos del dinero, las relaciones o la vida misma.

Ser Feliz Es Celebrar

Agradecer es ser feliz.

Agradecer es ser feliz.

Una vez hayamos comprendido el punto anterior, debemos añadirle a la fórmula otro ingrediente. Este es celebrar por nuestro progreso, celebrar por lo que logramos durante nuestro recorrido hacia la meta.

Y eso aplica, especialmente, para los inversionistas en la Bolsa de Valores de Nueva York. Porque, como digo siempre, si hay algo seguro al invertir en la Bolsa es que perdamos dinero.

Pero es en ese recorrido en el que fortalecemos nuestra mentalidad. En ese recorrido aprendemos a controlar nuestras emociones. También perfeccionamos nuestra técnica y la forma como la aplicamos al invertir.

Es ese progreso el que debemos perseguir y mejorar. Ser más tranquilos, ser más pacientes, ser más sabios, tener mejores relaciones, tratar mejor a las personas. De eso se trata nuestro paso por el mundo.

¿Inviertes Para Ser Feliz O Eres Feliz Porque Inviertes?

Lo anterior, especialmente a los inversionistas, nos hace preguntarnos también acerca de por qué invertimos en la Bolsa de Valores. Muchos lo hacen solo porque quieren ser ricos. Otros para tener un ingreso extra. Otros porque ya tienen un fin para el dinero que ganen.

Pero lo importante es que, sin importar nuestra finalidad, logremos dos cosas. La primera es, como te dije antes, que valoremos nuestro progreso. Y, la segunda, que dejemos un legado a quienes nos rodean. Es eso lo que realmente vale la pena.

Para lograrlo, debemos dejar de sentirnos víctimas de las circunstancias. Y hacernos cargo de nuestros sueños y de lo que hacemos para conseguirlos. También, de lo que aprendemos en el proceso.

Y eso solo podremos lograrlo si aprovechamos nuestros dones. Si nos hacemos valer por las habilidades que tenemos y lo que podemos hacer por nosotros, nuestra familia o nuestro entorno gracias a ellas.

Valorar nuestro progreso es ser feliz.

Valorar nuestro progreso es ser feliz.

Feliz Navidad

En esta noche tan especial, aunque tal vez no todos la celebren, quiero dejarte estos mensajes. Y otro más. Aprovecha tus fracasos o tu dolor como un trampolín para llegar más alto con las lecciones de sabiduría y conocimiento que te dejan.

Disfruta del camino y verás como este, poco a poco, se va construyendo y reconstruyendo bajo tus pies. Te deseo una muy feliz noche. Espero que hoy y siempre tus sueños se hagan realidad porque lo mereces. Por ahora, cuéntame algo:

  1. ¿En qué área de tu vida sientes que progresaste más este año?
  2. ¿Cuál fue tu mayor progreso?
  3. ¿De qué forma ese progreso te acerca a tu meta?
  4. ¿En qué sientes que debes progresar más el próximo año?
  5. ¿Cómo celebras la Navidad?

 

Gracias por leer, por favor ahora ¡Comparte!

 

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!
Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!

Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

You have Successfully Subscribed!

Shares
Share This