Los gastos hormiga pueden llegar a convertirse en tu peor enemigo. Y en el peor enemigo de tus finanzas personales. Porque son tan pequeños que no los ves. Pero ni te imaginas el daño que hacen.

Generalmente, por ser tan pequeños, de ahí su nombre, se consideran inofensivos. Por eso las personas no le ven problema a gastar unos dólares aquí y unos dólares allá. Creen que gastar pequeñas sumas no les hará daño a sus finanzas.

La sorpresa llega luego. Cuando esas mismas personas abren su billetera. Y ven que el dinero se ha esfumado. Lo peor es que no saben en qué lo gastaron. Peor aún es saber que lo gastaron en pequeñas cosas que hubieran podido evitar. O saber que hubieran podido usar mejor su dinero.

Por eso hoy quiero hablarte de los gastos hormiga. Porque muchas veces hablamos de acciones y de bonos, pero no sabemos manejar el dinero que guardamos en el bolsillo. Y lo que hacemos a un nivel superior termina siendo el reflejo de lo que hacemos en nuestra vida diaria.

Controlar Los Gastos

Tu misión es controlar tus gastos.

Tu misión es controlar tus gastos.

Uno de los peores errores que podemos cometer con nuestro dinero es no saber a dónde va. Esto es un error por dos cosas. La primera es que, si gastamos sin ser conscientes de eso, nunca sabremos dónde está nuestro dinero. Simplemente, se esfumará.

Y la segunda es que, si gastamos de esa manera, le estamos dando un claro mensaje a nuestro cerebro. Le estamos diciendo que el dinero no nos importa. Porque si se va o no de nuestras manos nos da igual. Y eso será lo que obtendremos.

Por eso, el primer paso para controlar los gastos hormiga es saber que el dinero nos pertenece. Y que nosotros somos los responsables de darle un buen uso. De esa manera no lo perderemos de vista.

Y, además, nos haremos conscientes de su existencia. De su valor. De su utilidad. Y aprenderemos a valorarlo como un recurso que nos sirve y nos es útil. Así tomaremos el control de nuestro dinero. Y esto empieza con la suma más pequeña que podamos llegar a tener.

Saber Cuáles Son Nuestros Gastos

Para saber exactamente en qué gastamos nuestro dinero hay varias herramientas. Si no eres muy afín a la tecnología, puedes llevar el control de lo que gastas en un cuaderno. Y repetir esta tarea cada día de cada mes.

Si te la llevas bien con la tecnología, mejor. Porque hoy se encuentran muchas aplicaciones que son fáciles de descargar. Y también son gratuitas. Estas te sirven para llevar el control de los gastos.

Pero este seguimiento no se hace porque sí. Tiene una finalidad y es saber en qué gastas. A partir de ese conocimiento sobre tus finanzas puedes hacer varias cosas. Una de ellas es identificar qué gastos son esenciales y cuáles no.

Al hacerlo, das un gran paso. Porque puedes empezar a establecer prioridades. Y decidir entre gastar o ahorrar. Entre gastar por algo que realmente vale la pena o gastar solo porque te dejas llevar por el impulso del momento.

Piensa A Futuro

Al proyectar tus gastos proteges tu dinero.

Al proyectar tus gastos proteges tu dinero.

Una vez tienes identificados tus gastos hormiga. Sabes muy bien cuáles son y cuando suelen aparecer debes asumir una nueva tarea. Y es pensar a futuro. Porque una de las principales causas de la pobreza monetaria es pensar a corto plazo.

Asumir que lo que ganas hoy no solo te sirve hoy, sino que debe servirte en el futuro es positivo. Porque te ayuda a ser más consciente de la forma en que empleas tu dinero. Y a gastarlo o invertirlo mejor.

La mejor manera para mantenerte enfocado en tu dinero presente y futuro es hacer un presupuesto. Porque así puedes elegir a qué necesidades y gustos destinarás tu dinero. Y cuánto gastarás en cada rubro.

El presupuesto te ayuda a pensar con cabeza fría. Pero de nada sirve si no lo respeta. Es necesario que lo tengas en mente cuando se te atraviese una “tentación”. Porque son esas “tentaciones” las que devoran tu patrimonio.

Planear No Es Restringirse

Cuando se habla de esta manera a muchas personas les molesta. Y argumentan que la vida es para vivirla. O dicen que el dinero es para gastarlo. No están equivocadas. Están en lo cierto.

Pero hay que hacer una salvedad. Y es que gastar el dinero que ganas en lo que quieras es tu derecho. Pero créeme que el dinero que un día tienes puede que no te dure para siempre. Por eso hay que cuidarlo, gastarlo bien e invertirlo.

Eso no significa que evites darte un gusto. O comprar algo que te gusta. O dejar de hacer algo solo porque te exige gastar dinero en eso. Significa que gastes conscientemente. Para que luego no te arrepientas de cada uso que le des a tu dinero.

Si gastas de esa manera, logras dos cosas. Por un lado, darte gusto. Y, por el otro, proteger tus finanzas. Porque no estarás tomando decisiones apresuradas. Sino decisiones que realmente te hagan feliz ahora y de las que no te tengas que arrepentir nunca.

No controlar tus gastos hormiga es un error.

No controlar tus gastos hormiga es un error.

¿Qué posición tienes frente al dinero?

  1. ¿Sabes exactamente en qué gastas tu dinero?
  2. ¿Llevas un control diario de tus gastos o confía esos datos a tu memoria?
  3. ¿Te da pereza llevar ese registro?
  4. ¿O lo haces porque lo consideras útil?
  5. ¿De qué te ha servido estar al tanto de tus gastos hormiga?
  6. ¿Crees que ha sido beneficioso para tus finanzas?
  7. ¿Qué otro consejo nos puedes compartir?

 

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