Comprométete Con La Excelencia. Hyenuk nos regaló este Buenos Días con Hyenuk, es llamado Comprométete Con La Excelencia [Buenos Días con Hyenuk Chu] T1 E12… ¿Cuáles son tus fundamentos de tu vida? ¿»Terminas» las cosas al 99% o las terminas al 100%? De eso trata la historia de Buenos Días con Hyenuk hoy.

Si lo deseas, puedes darle play y escuchar aquí mismo:

Comprométete Con La Excelencia

Buenos días. Buena vibra para el día de hoy y espero que te esté yendo súper bien. Lo que creo que nos hace falta un poco a todos es comprometerse con la excelencia. Todos los días nosotros vivimos con eso. Hay una frase que aprendí estando en un evento de los que acostumbro a ir a los Estados Unidos para aprender, porque todo el tiempo hay que estar creciendo. Me acuerdo de esa persona que dijo esta frase:

«¿Eres de los que haces el 99% o eres una persona que haces el 100%?»

Estaba hablando de la excelencia. Él decía, ¿eres de los que haces el 99% o eres de los que hace el 100%? Hay una gran diferencia en ese 1%. Cuando una persona logra las cosas, cuando triunfa, es por 100%, no 99%. Wow. Ahí entendí. Usó ejemplos de deportistas de alto rendimiento. Deportistas de fama de talla mundial. Si esas personas hacen el 99% en sus cosas o hacen el 100%.

Si Quieres Triunfar Debes Hacer El 100%

Cuando quieres lograr algo en tu vida, por ejemplo, no eres una persona famosa ni eres de alto rendimiento, pero estás en tu trabajo y eres subgerente de área o eres el ingeniero encargado de tal sección… ¿Cómo te comprometes íntegramente? ¿Cómo es la excelencia en el trabajo que tú realizas? Es muy importante, ¿no?

«Sí, yo trabajo muy bien, llego a tiempo, hago lo que me piden que hagan».

¿Haces el 99% o, de pronto, un 80%? Y si te calificas y si fuera tu negocio y fueras a contratar a esa persona… ¿Es lo que tú quisieras que esa persona hiciera por ti? Seguramente, como muchos de los latinos e hispanos cometemos algunos errores. Yo lo veía cuando yo trabajaba en una multinacional.

En ese momento había, por ejemplo, llamadas internacionales. Hoy día es muy barato, pero en esa época era muy costoso. Y había personas que utilizaban el teléfono de la empresa para llamar a sus familias, a sus amigos afuera del país. Nadie se iba a dar cuenta, ¿no? Hasta que empezaron a hacer registro de las llamadas.

Nadie se da cuenta si sacas una fotocopia para la tarea de tus hijos o del libro que tú estás leyendo, que nada tiene que ver con el trabajo en la fotocopiado de la empresa. ¿Verdad? Porque nadie te ve. Entonces, no pasa nada. «Es que, de hecho, yo estoy trabajando, la empresa me debe eso». ¿Eres de las personas que piensan así?

Quién Te Está Viendo Eres Tú Mismo

Yo te invito hoy a que seas una persona de excelencia e integridad en todo lo que hagas. Que hagas las cosas correctamente. Aun cuando nadie te está viendo, porque la persona que más te importa (que está viendo) eres tú mismo.

No porque alguien te esté obligando a hacerlo. No porque haya una regla, porque sabes que eso es lo correcto.

¿Cómo te comprometes integralmente en tu vida, en tu trabajo, con tus hijos, con tu trading?

¿Eres de los que defraudas a las personas o eres deshonesto? ¿Eres de los que mienten o roban? ¿O arriesgas esos valores éticos porque no haces bien las cosas? Sobre todo, si quieres llegar alto.

Si quieres ser un edificio alto, una persona exitosa o ese árbol grande, pero para que exista ese edificio alto, si quieres construir ese árbol alto que dé sombra y cobijo, tienes que tener unos fundamentos, una ética muy, muy, muy clara.

Y te voy a contar una historia.

La Historia Del Amigo Que No Buscó La Excelencia

Yo tenía un amigo. Y le quise regalar un detalle. Ese detalle constaba de dos cosas: una para regalarle algo para él; y otro para que tuviera con qué sobrevivir.

Era un amigo de la infancia. Y yo podía darle ese dinero, para ayudarlo en eso. Él había tenido realmente mala suerte y, a pesar de que era una persona realmente buena en su trabajo, no había tenido buenos resultados. Así que yo me compadecí y decidí ayudar.

Lo que hice fueron dos cosas: Le pedí que me hiciera un mueble. Y le di plata. Le di aproximadamente $5,000 dólares para que me hiciera un mueble. Y también le pedí que me construyera una empresa, en la cual pudiera tener diferentes equipos técnicos. Había que comprar equipos sofisticados y demás que él sabía muy bien.

De hecho, me ayudaba en los eventos. Y le dije que me ayudara a construir esa nueva unidad de negocio. Para que tuviera otras fuentes de ingreso.

– «Ya que tú eres muy bueno en eso, quiero que me ayudes con eso. Y ahora yo no tengo tiempo para eso, todo te lo voy a dejar a ti, para que tú me construyas esos muebles y me ayudes a construir esa empresa, te voy a dar $300,000 dólares para esto. Tu toma las decisiones y vas a tener una buena recompensa por eso».

Mi amigo estaba super emocionado. Por fin vio que podía ganar dinero. Pero empezó a pensar así:

– «Pan para hoy, hambre para mañana»

Obviamente no es lo que él pensó, ¿cierto? Lo que él pensó, fue esto, que es lo que mayoritariamente nosotros y yo he visto que es lo que sucede aquí en nuestro alrededor. Usó materiales de baja calidad. Y empezó a pensar que si hacía eso podía quedarle un poco de dinero para él, de esos $5.000 que le di. Igual con los equipos de la empresa que él tenía que ayudarme a construir:

  • En vez de usar cuero, imitación cuero.
  • En vez de usar madera seca que costaba más, usó madera húmeda que todavía no era adecuada para hacer un mueble.
  • Compró equipos un poquito de baja calidad o quizá usados o refabricados.
  • Contrató a empleados «de esta forma u otra».
  • Así que salió a comprar todos esos materiales más económicos.
  • Compró equipos, en vez de alemanes o japoneses o americanos, pues de China, lo más barato que podía haber encontrado.
  • Con eso ahorró unos cuántos dólares. Funcionó. Y empezó a hacer menores cosas.
  • Contrató gente que no eran tan buenos para pagarles menos por la mano de obra.

Bueno, con ese dinero que le sobró, tal vez unos $1.000 o $2.000 dólares por el mueble. Y tal vez unos $5.000 o $10.000 dólares en la empresa. Donde debía comprar lo mejor para que fuera la mejor empresa. Lo guardó entonces en su bolsillo y dijo emocionado:

– «Por fin, me ha cambiado la suerte».

Me llamó después para que fuera a ver el mueble y para que fuera a ver cómo estaba el plan de negocios de la nueva empresa, qué es lo que había comprado, etc.

Y él estaba muy, muy feliz de mostrarme y presentarme. Cuando lo vi, se veía muy bien.

– Dije: «Oye, creo que hice bien en contratarte. Porque quedó muy bonito. Esto es cuero, ¿verdad?».

– Dijo: «Sí».

– «Y cabe perfecto en una sala. Se verá hermosa en tu casa», le dije.

– Y él dijo: «Sí, sí, pero pues esta la hice para ti».

Yo no sabía que los materiales habían sido usados y que eran de baja calidad y cosas por el estilo. Cuando terminó de mostrarme el sofá. Le dije:

– Mira, amigo, yo nunca te he dado algo, así que este sofá es para ti. Quería que cambiaras el sofá de tu casa, porque está muy viejo. Para tus hijos, para que puedas poner contenta a tu esposa. Por eso di esos $5.000 dólares para que hicieras el mejor mueble que te puedas imaginar. Yo sabía que tú ibas a hacer el mejor mueble, porque era para mí. Porque era para tu mejor amigo y sabía que ibas a hacer lo mejor. Y por eso es que te lo regalo porque es el mejor mueble».

– Y además de eso, le dije: «Mira, ahora vamos a hablar de la empresa…».

Y ya saben qué sucedió, ¿no? Se sentó a llorar. Porque me dijo:

– Hyenuk, no quiero que sigamos hablando más, porque me he equivocado. Yo no sabía que esto iba a ser para mí. Y estoy seguro que tú ahora me vas a decir que la empresa que me pediste que construyera es para mí. Que me la ibas a regalar para que tú me pudieras contratar para tus eventos y demás.

A veces, cuando tomas malas decisiones, debilitas lo que eres tú, tu ser, como fundamento en ti. Y eso nos va a causar toda clase de problemas más adelante.

Pan Para Hoy, Hambre Para Mañana

Superficialmente, puede que todo pueda parecer bien… que tu negocio florece. Que estás atrayendo más clientes, tienes más influencia. Todo lo que se ve por fuera, pero lo que realmente importa es lo que está pasando dentro de eso.

  • ¿Qué está pasando dentro de tu corazón, dentro de tu alma?
  • Cuando no hay nadie que te está mirando, ¿qué es lo que estás realmente sintiendo?
  • ¿Cuándo nadie te está viendo? ¿Qué clase de edificio o de árbol quieres construir para tu vida?

Por esta razón yo te invito a que te comprometas a hacer, desde hoy, todas las cosas que hagas con excelencia. No importa si la empresa en la que trabajas te va a echar el día de hoy o mañana. No importa si vas a tener hoy un stop en tu trading. No importa si estás en la Comunidad con Hyenuk y quieres salir a crear un nuevo curso o crear una nueva comunidad, o inclusive ser un hater con él, o lo que sea.

Pero mientras estás, sé íntegro en lo que estás haciendo. Si vas a hacer las cosas, hazlas bien. Porque al comienzo pareciera que estás ganando, pero, al fin y al cabo, estás ganando más problemas. Porque ese edificio, ese árbol que estás construyendo, es un sofá donde no te puedes sentar porque se va a dañar. Esa empresa donde compraste esos equipos baratos, ¿funciona? Porque el que va a quedar mal eres tú, al fin y al cabo.

Cada persona tiene que tomar una responsabilidad por las decisiones que hace. Nadie sabe lo que hace, es a puerta cerrada, sino solamente tú. Eso es ser íntegro. Eso es ser excelente. Nadie sabe si lo que estás haciendo hoy lo estás haciendo con excelencia o lo estás haciendo… ya sabes… ¿99% o 100%?

Espero que te haya gustado esta charla matutina. Un mensaje un poco difícil de entender. Porque todos creemos que hacemos el 100%, pero miremos muy en el fondo, si realmente hacemos el 100% o no en todas las cosas que nosotros hacemos en el día a día. Así que comprométete con la excelencia. Esa va a ser la gran diferencia entre un carro chino y un carro alemán. No hay nada más qué hacer.

¿Por qué los suizos tienen mejores chocolates y no donde realmente surgió el chocolate, que es en toda América Latina? ¿Por qué los italianos venden los mejores cafés preparados cuando el café tal vez más rico sea el de nuestra región? Pregúntate si se trata de si estamos comprometidos con la excelencia y con la ética.

Y si crees que alguien necesita un mensaje como este y quieres compartirlo, me encantaría si lo hicieras. Seguramente una persona necesite de eso. Buen día tengas. Chao.


En Buenos Días con Hyenuk me vas a encontrar hablando sobre temas cotidianos, pero abordados desde un punto de vista algo distinto.

El objetivo con estas sesiones es hacerte reflexionar sobre lo que pasa en tu día a día y que sepas que eso por lo que estás atravesando –sea lo que sea– alguien más lo ha vivido.

A fin de cuentas, nos enfrentamos a casi las mismas circunstancias, la diferencia está en cómo respondemos a ellas.

Escucha todas las sesiones de Buenos Días con Hyenuk en mi canal de YouTube de Hyenuk Chu.


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