El estafador de Tinder protagoniza esta nueva entrega de “el toque de Midas”. Una entrega diferente a las demás porque en esta ocasión hablaremos de un personaje que, a diferencia de los otros, no es de exaltar.

Se trata de Simon Hayut o Shimon Leviev, un nombre que tal vez a todos no les diga mucho. Pero que, sin embargo, por estos días volvió a saltar a la fama mundial tras el lanzamiento de un documental de Netflix.

En él, titulado “El estafador de Tinder”, se recuerda su paradójica y cuestionable historia. Si ya viste el documental, seguro comprenderás mejor de lo que hablamos. Si no, te daremos algunos detalles para que lo sepas, sin hacer spoilers.

Lo poco que se sabe de él es que nació en un barrio de clase media o baja en Israel. Y, desde que era muy joven, empezó a hacer sus primeros intentos como estafador profesional.

Sin embargo, lo peor vino después. Tras convertirse en un apuesto hombre se dedicó a estafar a las mujeres que conocía a través de la mencionada aplicación de citas llamada Tinder. Pero ¿cuál era su estrategia y por qué le funcionó por tanto tiempo?

El Estafador De Tinder No Conoce Estos 3 Retos

Un Ladrón Con Dones Naturales

Así lucía en redes el estafador de Tinder

Así lucía en redes el estafador de Tinder – Hyenuk Chu | Foto: elnacional.com

No se conoce cómo ni cuándo, pero Simon adquirió las características de un hombre encantador. A simple vista, parecía un exitoso hombre de negocios que alardeaba de su dinero en las redes sociales.

En ellas aparecía viajando en jets. Viajando en autos lujosos con su chófer. Asistiendo a costosas fiestas. Se hacía pasar por el hijo de un empresario de la industria de los diamantes. Y así atraía a sus víctimas.

Una vez las tenía en sus manos, las convencía de que era ese “príncipe al rescate”. Las invitaba a pasar sus primeras noches en hoteles de lujo. Luego desaparecía con la excusa de que debía encargarse de sus negocios.

Después, les proponía volverse a encontrar en otro lugar del mundo. Y así sucesivamente hasta que de pronto, algún día, desaparecía. Pero eso no era todo. Al tiempo que se jactaba de su riqueza, mostraba rasgos de una compleja personalidad.

Podía ser romántico y encantador por un minuto. Y, al siguiente, decir estar involucrado en negocios y en situaciones dignas de la mejor película de acción. La pregunta es ¿cómo financiaba ese tren de vida?

Esquema Ponzi

Como esquema Ponzi se conoce a una forma de estafa creada por el italiano Carlo Ponzi. En realidad, no fue él quien se lo inventó, pero sí quien lo hizo famoso. Él era un italiano que emigró a Estados Unidos sin tener muchos recursos económicos.

Según confesó en algún momento, en Canadá fue víctima de una estafa. Esta consistía en que una persona o grupo de personas captaba dinero de los incautos. A cambio, les prometían grandes intereses.

En realidad, lo hacían durante algún tiempo. Pero no porque fueran expertos en inversiones. Sino porque, al captar cada vez más dinero de más personas, podían pagarles los “intereses” a los que primero habían invertido.

Ponzi, simplemente, replicó ese modelo en la década de 1920. Y eso hizo que llamara la atención de las autoridades porque, como dice el adagio “de eso tan bueno no dan tanto”. Al final se descubrió la mentira.

Pero ese no fue el fin del esquema Ponzi, pues de entonces se replica sin cesar alrededor del mundo. Mientras haya incautos, los estafadores como él han encontrado la forma de hacerlo sobrevivir.

Estafa Y Mujeres

El estafador de Tinder sumió a sus víctimas en deudas

El estafador de Tinder sumió a sus víctimas en deudas – Hyenuk Chu | Foto: Unsplash

El estafador de Tinder, al parecer, aprendió mucho de él. Pero, además, le dio su propio toque a ese modelo de estafa, también conocido como pirámide. Incluyó en él a la variable de las mujeres.

Así que usaba Tinder para acercarse a mujeres interesadas en conseguir pareja. Cuando tenían una relación más o menos estable o se hacía amigos, les empezaba a pedir dinero prestado. Ponía como excusa la necesidad de invertirlo en su seguridad personal.

A cambio, las llenaba de halagos y falsas promesas hasta conseguir su cometido. Pero esas mujeres no eran millonarias, ni mucho menos. Eran mujeres como muchas otras, mujeres enamoradas.

Entonces, solicitaban millonarios préstamos bancarios para poder ayudar al príncipe en apuros. Lo hacían con la seguridad de que él iba a cumplirles su promesa: reembolsarles hasta el último centavo de ese dinero.

Hasta que se daban cuenta de que ese dinero nunca llegaba y nunca iba a llegar. Lo que hacía Simon era financiar sus aventuras con una mujer con el dinero que le estaba pidiendo a otra.

Enseñanza sobre el estafador de Tinder

Enseñanza sobre el estafador de Tinder – Hyenuk Chu

Estafa Emocional

No te contaremos más cerca del documental para no dañarte el final que tuvo esta historia. Pero sí queremos cerrar esta entrega de “el toque de Midas” con dos enseñanzas financieras que nos deja.

  1. La primera es la importancia de no fijarse en las apariencias. Pero no solo porque no es correcto acercarse a una persona por su dinero. También, porque las apariencias engañan. Y a eso contribuyen mucho las apps de citas y las redes sociales. Que una persona ponga en su Instagram o en Tinder una foto en un Rolls-Royce no significa que sea millonaria. Puede que ese carro no sea suyo. O que se lo deba todo al banco que le prestó el dinero para comprarlo. Así que la próxima vez que te sientas tentado a creer en todas las excentricidades y lujos de las redes sociales, piénsalo dos veces. Pueden ser solo una apariencia o una fachada, como lo fueron para Simon.
  2. La segunda enseñanza es lo importante que resulta ser cauto con respecto al manejo de tus productos financieros. No se trata de convertir al dinero en un tabú. Pero sí de tener las precauciones de seguridad necesarias para proteger tu dinero. Una de las estrategias que usaba Simon era pedirles las tarjetas de crédito a sus novias con la excusa de que no podía usar las suyas. Así, no solo se dedicó a vivir la buena vida con ese dinero prestado. También evitó que pudiera ser juzgado por ciertos delitos. No se encontró evidencia a nivel bancario de qué el hubiera hecho ciertas compras. Todas aparecían a nombre de sus víctimas.
  3. Finalmente, ten esto siempre presente en tu cabeza. Nunca, sin importar la circunstancia por la que estés pasando, pidas dinero prestado para prestárselo a alguien más. Nunca pidas prestado para prestar a alguien más. Porque lo que puede pasar es que a ti esa persona no te pague ese dinero. Y, como consecuencia, que tú tampoco puedas pagarle a quien, a su vez, te lo prestó a ti. Esta es una de las claves de oro para evitar deudas millonarias. Y para evitar tener que pagar un dinero que tú ni siquiera te gastaste en ti.

Espero que te haya gustado esta entrega de un personaje que es la antítesis de “el toque de Midas”. Nos vemos el próximo sábado. Ahora comparte tu opinión:

  1. ¿Alguna vez has participado en una pirámide? ¿Cómo fue tu experiencia?
  2. ¿Te has endeudado para tratar de ayudar a alguien? ¿Cómo terminó esa historia?
  3. Usualmente, ¿te dejas llevar por las apariencias?
  4. Evita la estafa de Tinder registrándote en esta lista de espera.

Si te ha gustado el post, te agradezco que me ayudes a compartirlo en tus redes sociales. 😉🙏

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