La evolución del dinero está en el discurso de los analistas y expertos financieros. Estos coinciden en que en épocas como la actual es clave ahorrar. Sobre todo, previendo que se materialice la temida estanflación. Pero ¿de dónde viene esta práctica?

Los autores del libro “Pequeña historia de la economía: desde el trueque hasta la prima de riesgo” sitúan su origen en la prehistoria. Lo hacen con base en un hecho básico: el humano siempre ha querido satisfacer sus necesidades.

Pero en ese tiempo no existía un medio de intercambio como el dinero. Sin embargo, las sociedades eran agrícolas. Es decir que las personas, como mínimo, podían producir lo que les diera el campo. Así que optaron por intercambiarlo.

En realidad, lo que uno le daba al otro era lo que le sobraba, es decir su excedente. Pero la persona que recibía un bien no podía estar segura de que este iba a durar eternamente. O que, efectivamente, le iba a servir para lo que quería.

Entonces aparecieron los primeros medios de pago. Se trataba de bienes que pudieran durar más en el tiempo. Y que, así mismo, conservaran su valor al ser apetecidos en el mercado. Estamos hablando de bienes como los metales preciosos.

[Video] Controla Tu Dinero De Las Tarjetas De Crédito

Un Paso Más En La Evolución Del Dinero

Las monedas llegaron a ser uno de los principales medios de pago

Las monedas llegaron a ser uno de los principales medios de pago – Hyenuk Chu | Foto: Unsplash

En las sociedades se empezaron a realizar las equivalencias entre lo que podía costar cualquier producto, como una fruta, y cierta cantidad de oro. Así que solo quienes lo poseían podían adquirir ese bien. Ya el trueque no era válido.

Pero el ritmo al que crecían la población y los intercambios comerciales hizo surgir otra forma de pago. Se trató de las monedas, que aparecieron por primera vez en el siglo sexto antes de Cristo en Lydia, de acuerdo con Investopedia.

Estas eran hechas de metales y en ellas se imprimía la cara del rey para evitar falsificaciones. Cada una tenía un valor. En ocasiones para comprar algo era necesario aportar estas monedas y además uno o varios objetivos.

Pero ¿quién le da a esos trozos de metal un valor? Los líderes de cada sociedad, sin duda. Sin embargo, se trataba de una decisión que el pueblo aprobaba. Por eso se dice que la creación de las monedas como primera forma de dinero fue un asunto de confianza.

Si una persona le daba una moneda a otra en pago por algo, quien la recibía lo hacía convencido de que ese era el valor de lo que vendió. Y así, poco a poco, se llegó también a la era de los billetes.

Billetes: Facilidad En Las Transacciones

En el siglo VII hubo una escasez de cobre. Por eso, se decidió que en vez de las monedas se iban a imprimir billetes. Estos eran, en pocas palabras, pedazos de papel con ciertas características a los que se les daba un valor, como a las monedas.

En el ensayo “El nacimiento del billete: una revolución en el concepto del dinero”, el autor Daniel Mendoza explica lo que sucedió después. Esto es que se empezaron a reconocer las bondades de los billetes.

No pesaban tanto como las monedas y ocupaban menos espacio. Por lo tanto, no solo podían transportarse más fácil en grandes cantidades. También favorecían el ahorro por parte del Estado chino.

Esta revolución llegó a Europa en el siglo XVII y se consolidó en el siglo XIX. Sin embargo, los billetes seguían teniendo una relación estrecha con el oro gracias a lo que se conoció como patrón oro.

Un mecanismo que siguió vigente hasta bien entrado el siglo XX. Y que se consolidó como la base del sistema financiero internacional. Una situación que perduró hasta la Primera Guerra Mundial.

Inicio Y Fin Del Patrón Oro

El patrón oro facilitó el intercambio comercial entre personas

El patrón oro facilitó el intercambio comercial entre personas – Hyenuk Chu | Foto: Pixabay

El patrón oro consistía en que el dinero impreso por los gobiernos estaba respaldado en oro. Es decir que estos debían tener en oro la cantidad correspondiente al valor de los billetes. De esta forma, el dinero de quienes lo tuvieran estaba asegurado.

Sin embargo, esto cambió durante la Primera Guerra Mundial. La confrontación obligó a los países involucrados a hacer grandes inversiones en armamento, según el libro “The rise and fall of the great powers”, de Paul Kennedy.

Solo por mencionar un ejemplo, Reino Unido pasó de producir 91 cañones en 1914 a 8.039 en 1918. Esto obligó a los países a imprimir más billetes para financiar sus gastos. Pero soportar esa cantidad de dinero en oro era imposible.

Fue así como empezó la decadencia del patrón oro. Y como el dólar terminó por imponerse décadas después como principal moneda a nivel internacional. Eso cambió el panorama de la economía a nivel global.

Al mismo tiempo, cambió los hábitos de ahorro de las personas. Unos hábitos que empezaron justo por la misma época en la que empezó el trueque. Hábitos que, de hecho, hacían posible esa práctica comercial diaria.

El Ahorro En La Línea De Evolución Del Dinero

Antes hablamos de que lo que se intercambia en épocas remotas eran los excedentes de algo que tenían las personas. ¿Cómo podían tenerlo, sino se habían dedicado a acumularlo a lo largo del tiempo?

Básicamente, porque ahorraban. Quien “ahorraba” vacas podía intercambiarlas por alguien a quien le sobraban tierras. Y quien tenía tierras de más podía intercambiarlas por un servicio de transporte o salud.

El paso del tiempo dio origen a otras formas de ahorro. A los Caballeros Templarios se atribuye la fundación de la primera banca de Europa. National Geographic aclara que sus posesiones provenían de donaciones y conquistas.

Luego, esas posesiones se empezaron a depositar en entidades que lo protegían de los robos en Italia. Tras varios hitos en 1602 se funda el primer banco en Holanda. Pero tenían que pasar casi 50 para que en Suecia abriera las puertas del primero que usó papel moneda.

Sin embargo, aquí es necesario hacer una pausa. Porque los bancos solo surgieron hasta 1062. Pero la práctica del ahorro ha estado presente en la historia de la humanidad desde siempre. Es solo que, en algún momento, se desvió.

La Historia No Contada Del Ahorro

Endeudarse no aporta al hábito de ahorrar

Endeudarse no aporta al hábito de ahorrar – Hyenuk Chu | Foto: Unsplash

Es curioso que la sociedad avanzó desde entonces y más personas tuvieron acceso al dinero. Sin embargo, la práctica de ahorrar se perdió, en parte, con la aparición del crédito.

Su historia también es difusa, pero más que ella, lo que importa es la definición. Liliana Zamacona, quien dicta un curso sobre el tema en Platzi y a quien ya hemos entrevistado en ZTM, define al crédito, o a la deuda, como un elemento clave de la economía.

“Al adquirirla, asegura, nos permite consumir más de lo que producimos y nos obliga a consumir menos de lo que producimos cuando la pagamos”. Sabemos que te sientes identificado.

El punto es que hace muchos años, se llegaba a empeñar personas por tener un poco de “dinero”. Pero la posibilidad de obtenerlo prestado a cambio de unos intereses le dio un vuelco a ese panorama.

Fue entonces cuando a la mentalidad humana sobre el ahorro le llegó una maldición. Porque ¿para qué ahorrar dinero si lo podíamos conseguir tan “fácilmente” en el banco? Era mejor quedarnos con esta última opción.

Ahorro Vs. Deuda

Hagamos un salto en el tiempo hasta 2021. Experian es una compañía que analiza el riesgo en el crédito. De acuerdo con ella, la suma promedio que debían los norteamericanos solo con su tarjeta de crédito era de US$5.221.

Pero esa no es la única deuda que tienen. La persona más endeuda, además, debía US$17.064 en créditos de consumo. Y US$20.987 correspondiente al crédito de autos, más US$39.487 al de estudios y US$220.380 al hipotecario.

Paradójicamente, un análisis llevado a cabo por esa empresa confirmó que el score de crédito se mantuvo alto. Es decir, que los deudores estuvieron en capacidad de pagar sus obligaciones financieras.

Por generaciones, la Generación Silenciosa (más de 76 años) fue la más responsable con sus pagos. Le siguieron las personas de las generaciones Baby Boomers (57 – 75 años), X (41 – 56 años), Millennials o Y (25 – 40 años) y Z (18 – 24 años).

El score crediticio de la generación Z, a la que pertenecen los más jóvenes, subió cinco puntos entre 2020 y 2021. Es decir que estas personas, que cada vez tendrán un mayor impacto en la economía a la medida que crecen y aumentan sus ingresos, ya saben muy bien cómo endeudarse. ¿Y el ahorro?

Lo Que Ahorras, Lo Que Eres

Los ahorros de los norteamericanos han disminuido

Los ahorros de los norteamericanos han disminuido – Hyenuk Chu | Foto: Unsplash

A 2019, de acuerdo con la Reserva Federal de Estados Unidos, los norteamericanos tenían ciertos ahorros. Estos eran de US$41.600 en promedio. La noticia parece positiva, pero en realidad no lo es tanto.

Si se tiene ahorrada esa suma, pero se tienen los créditos mencionados, la conclusión solo puede ser una. El saldo de los norteamericanos está en rojo. Y seguramente la tendencia prevalece en el resto del planeta.

De hecho, un estudio elaborado por Northwestern Mutual reveló que en promedio los ahorros de los norteamericanos se han reducido en US$9.000. Las causas de que esto suceda son la pandemia y la inflación.

Pero también un mayor gasto asociado a la reapertura de la economía. Es así la mentalidad financiera del país: trabajo para ganar dinero. como no alcance, me endeudo. Entonces trabajo para pagar los créditos. Y mientras tanto, me gasto lo poco que tengo.

Lo más grave de esta situación es que se repite en los países latinos. Unos países que tienen otra variable en contra y es que los ingresos son menores que en Estados Unidos. Para la muestra este caso.

Puerto Rico es el país con el ingreso per cápita más alto de la región, según Statista. Este es de US$32.290. En Estados Unidos, en cambio, es de US$64.543.

La Evolución Del Dinero Hasta Hoy

Todo lo anterior cobra aún mayor relevancia hoy. Especialmente, porque la alta inflación incide negativamente en las finanzas de los hogares. Y lo más delicado es que puede derivar en un estancamiento económico. ¿Cómo hacerle frente a esta situación?

En primer lugar, es clave convencerse de que la cultura del ahorro es importante siempre, no solo en épocas de crisis. De esta forma, desde el presente podemos irnos preparando para cuando la situación económica general o particular no sea favorable.

De acuerdo con la firma Discover, los millennials son los que mejor tienen arraigada esta cultura. Les siguen los de la generación Z y los Baby Boomers. En otras palabras, el principal reto se centra en la generación de los más jóvenes o centennials.

Financial Times, por ejemplo, publicó hace poco un artículo en el que evidencia cómo la crisis económica afecta, especialmente, a los jóvenes en Reino Unido. Dice que tienen temor a que la crisis aumente aún más el costo de vida. Y que esto les impida llegar a fin de mes e, incluso, ahorrar para el futuro.

Tip sobre la evolución del ahorro

Tip sobre la evolución del ahorro – Hyenuk Chu

En segundo lugar, es imprescindible saber cómo es el juego del dinero. Gracias a esto podemos aprovechar circunstancias como la subida de las tasas de interés por parte de los bancos centrales de nuestros países.

Aunque a simple vista esto parece negativo, porque desincentiva el crédito, favorece a productos de ahorro como los depósitos a término. Los intereses que estos pagan también suben, por lo que pueden ser una buena alternativa en esta época.

Sobre todo si se tiene en cuenta que la FED anunció que, próximamente, realizará de nuevo dos subidas de las tasas de interés de medio punto. Una decisión que, sin duda, influirá en las que se tomen en Latinoamérica.

Esto podría detener el ritmo con el que avanza la inflación. Y, si la economía continúa la senda de la recuperación, incidir favorablemente en las finanzas de los hogares. Para terminar, te dejamos con otro consejo:

No olvides que la cultura del ahorro debe ir de la mano de un control de los gastos. Esta es una de las vías que puedes tomar para lograr un equilibrio financiero y llegar hasta la otra orilla en estos tiempos complejos. Ahora, por favor, comparte tu experiencia con la comunidad:

  1. ¿Qué crees que te hace falta para ganar el juego del dinero?
  2. ¿Cómo calificas tu cultura del ahorro hoy y por qué?
  3. ¿Qué estrategia aplicas en estos tiempos de alta inflación para mantener tus finanzas?

Si te ha gustado el post, te agradezco que me ayudes a compartirlo en tus redes sociales. 😉🙏

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!
Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!

Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

You have Successfully Subscribed!