Hace una semana terminó el Mundial de Fútbol de Rusia. A muchos les dejó decepción. Aunque, aparentemente, debía ser un certamen para disfrutar, para estar alegres y para divertirse.

Pero el Mundial no es el único evento que nos genera ese sentimiento. De hecho, hay muchas cosas que nos hacen sentirnos decepcionados. Ya sea con nosotros mismos, con los demás, con las cosas que pasan o con la vida misma.

Cuando alguien muere, por ejemplo, nos preguntamos por qué esa persona. Y también por qué a nosotros nos pasa eso. Por qué la vida nos “escoge” para que sintamos ese dolor o esa tristeza.

Muy pocas veces hayamos rápida y claramente la respuesta a esas preguntas. Pero hay algo que sí debemos tener claro. Y es que la decepción es un catalizador que nos ayuda a pensar mejor en dónde estamos. Para que, a partir de ahí, podamos proyectarnos hacia el futuro.

La Decepción Te Pone Los Pies En La Tierra

Las caídas y la decepción nos enseñan a levantarnos.

Las caídas y la decepción nos enseñan a levantarnos.

Lo primero que nos pasa cuando sufrimos una decepción es que “aterrizamos”, como se diría popularmente. Porque descubrimos que teníamos idealizadas a la vida, las personas, las relaciones o las situaciones. O que las cosas no eran como pensábamos.

Y ese golpe duele. Nos hace sentir que vivimos mucho tiempo engañados. Que fuimos ingenuos o que debimos haber sido más sagaces para prever lo que podría pasar. Y sentirnos así es normal. Pero ese “aterrizaje forzoso” puede servirnos para algo más.

Como, por ejemplo, hacernos conscientes de lo que nos pasa. Las personas siempre andamos ocupadas pensando en mil cosas a la vez. Muchas veces por eso nos olvidamos de nosotros mismos o de lo que verdaderamente nos importa.

Pero son esos momentos de quiebre los que nos envían un mensaje. Nos dicen “para, detente y piensa muy bien en lo que está pasando”. Puede que en el momento no lo veamos, pero así nos impulsan hacia adelante.

Una Ventaja Adicional De La Decepción

Esos momentos de quiebre o decepción en nuestras vidas tienen una ventaja adicional. Imagina que tienes una pareja y esta te engaña. Tú no lo sabías, pero te das cuenta. Entonces, te sientes como si te hubieran quitado el piso y te hubieran dejado sin soporte.

O te sientes como si, de repente, te hubieran dejado solo en la mitad de un bosque, en un territorio desconocido. Si te hallaras ahí, ¿qué harías? ¿te sentarías a llorar y a esperar a que alguien vaya a rescatarte?

O, por el contrario, ¿buscarías la forma de salir de ahí y de sentirte mejor? Lo que te quiero decir es que es en esos momentos de decepción en los que puedes empezar a rediseñar lo que sea que te duele o te incomoda.

Porque, al no tener nada, ¿por qué no pensar en que puedes tenerlo todo? Por ejemplo, ¿una mayor dedicación a ti mismo, una pareja que en realidad te valore, la vida que sueñas o tu propia tranquilidad?

De La Decepción Al Éxito Hay Un Paso

A veces la falta de dinero nos genera decepción, pero podemos cambiar esa situación.

A veces la falta de dinero nos genera decepción, pero podemos cambiar esa situación.

Una vez hayas tomado la decisión de superar tu decepción, sin importar qué la haya provocado, debes dar otro paso. Que es tomar acción para cambiar lo que puedes cambiar. Entonces, imagina que te despidieron de tu trabajo sin previo aviso.

Así que llegas a tu casa y ves sobre la mesa todas las cuentas por pagar. Sabes que pronto no tendrás el dinero con que contabas mensualmente para hacer esos pagos. ¿Qué harás? Puedes sentarte a llorar, pero eso no pagará las cuentas.

O puedes evaluar cuáles son tus gastos, analizar cuánto dinero tienes y por cuánto tiempo te alcanzará. Y ver cómo puedes empezar a generar nuevos ingresos para que puedas vivir tranquilo.

Ahí empezarás a darle un giro a tu decepción. Porque le dirás “estoy listo para la batalla”. Aunque esa parezca una frase común y corriente encierra un gran poder. Porque, precisamente, te empoderas. Tomas el control. No se lo dejas a la situación que estés viviendo.

La Decepción De No Poder Cambiar Las Cosas

Pero también debes tener en cuenta algo más y es que hay situaciones que se escapan de nuestro control. La muerte y la Copa Mundial de Fútbol son dos de ellas. Por más que luchemos o que queramos, a veces no podemos cambiar el resultado.

Eso no significa que le dejemos nuestra suerte al destino. Sino que entendamos algo. En vez de tratar de cambiar lo que no está en nuestras manos, debemos enfocarnos en lo que sí podemos cambiar.

Eso nos da el poder extra del que te hablé al principio. El poder de decisión y el poder de acción. A partir de ahí es nuestra responsabilidad ver qué hacemos con él y para qué lo utilizamos.

Ver las cosas de esta manera tiene otro beneficio. Y es que nos acostumbramos a ver el lado bueno de las cosas, a pesar de lo negativas que parezcan. Esto, a su vez, nos da la confianza de tomar esas acciones necesarias para cambiar lo que no nos gusta de lo que estamos viviendo.

Siempre recuerda esto sobre la decepción.

Siempre recuerda esto sobre la decepción.

Haz De La Decepción Tu Amiga

La vida está llena de decepciones, dicen por ahí. En las relaciones, las finanzas, la amistad… Pero siempre podemos hacerle frente. Y eso es algo que nunca debes perder de vista. Siempre recuerda ver el lado bueno de las cosas. ¿Es sencillo para ti hacerlo?

  1. ¿O te cuesta ver el lado positivo de lo que te pasa?
  2. ¿Cuál ha sido tu peor decepción?
  3. ¿Cómo reaccionaste?
  4. ¿Cómo enfrentas las decepciones?
  5. ¿Qué fórmula te ha funcionado para salir de ellas?
  6. ¿Tu trading te ha decepcionado?

 

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