Las deudas positivas en realidad existen. No son, necesariamente, un invento de las entidades bancarias para que nos endeudemos más. Sino una clase de deudas que nos pueden arrojar algún beneficio, en especial en el futuro.

Te lo explico mejor. Una deuda es una obligación que una persona adquiere con otra o con una entidad. Generalmente se trata de dinero que la persona debe pagar a quien se lo prestó. A este dinero se suman intereses porque esa es la ganancia para quien lo prestó.

Las deudas se dividen en dos: negativas y positivas. Las negativas son las que adquirimos para, por ejemplo, comprar ropa o ir a comer a un restaurante. Se dice que son deudas negativas porque ese dinero tenemos que devolverlo con intereses.

Y a lo que compramos no le estamos sacando ningún provecho económico. Por ejemplo, si te endeudas para comprar ropa, luego no podrás venderla más cara para recuperar lo invertido en ella y, además, obtener una ganancia.

Qué Son Las Deudas Positivas

Para apalancar negocios sirven las deudas positivas.

Para apalancar negocios sirven las deudas positivas.

Las deudas positivas, en cambio, son las que adquirimos para comprar un bien raíz, ya sea una casa, apartamento o local comercial. También son las que adquirimos para poder abrir un negocio. O las que tomamos para financiar un negocio existente.

Algunas personas consideran que adquirir una deuda para educarse o educar a sus hijos también es una deuda positiva. En conclusión, las deudas son positivas si nos sirven para adquirir algún tipo de activo.

Lo importante es que esos activos se valoricen con el paso del tiempo, en el caso de los bienes raíces, por ejemplo. O empiecen a generar ganancias, en el caso de los negocios o locales comerciales.

Por eso, a diferencia de las negativas, las deudas positivas nos permiten aumentar nuestros ingresos. Y, además, nos permiten hacer uso o disfrutar de los activos que adquirimos por mucho tiempo.

Las Deudas Positivas Y Las Emociones

Otra diferencia entre las deudas negativas y las positivas radica en nuestras emociones. Casi siempre, las deudas negativas son las que adquirimos con nuestra tarjeta de crédito. Son las que nos satisfacen deseos momentáneos y hasta irracionales.

Supongamos que vas al centro comercial y ves una chaqueta que te encanta. En tu casa tienes tres, pero no te basta y sientes que necesitas una más. Entonces la compras con la tarjeta de crédito.

Esa chaqueta no te traerá beneficios económicos en el futuro, ¿verdad? Porque es probable que puedas venderla, pero a un valor menor. Es decir que no recuperarás tu inversión, ni mucho menos obtendrás una ganancia.

Lo anterior comprueba que, al hacer esa compra, seguiste a tus emociones, fuiste irracional. Te dejaste llevar por un impulso sin darte cuenta de que estabas poniendo en riesgo tus finanzas. O de que habrías podido adquirir algo que realmente necesitaras.

El Rol De Las Deudas Positivas En Tus Finanzas

Antes de adquirir deudas positivas analiza sus pros y contras.

Antes de adquirir deudas positivas analiza sus pros y contras.

Algo muy diferente ocurre cuando adquieres deudas positivas, porque estas te obligan a tener un mayor control de tus emociones. Esto ocurre porque al pensar en comprar una casa, por ejemplo, te tomas más tiempo analizando lo que quieres.

Luego, empiezas a buscar las opciones, no compras la primera que veas en el camino. Asimismo, visitas las que más te llaman la atención. Y evalúas las fortalezas y debilidades de cada opción.

Adicionalmente, piensas en dos aspectos fundamentales. Por un lado, miras si cada una de esas opciones encaja en tu presupuesto. Es decir que tienes muy presente el dinero que te costará la compra, y el costo versus el beneficio de la misma.

Pero también piensas a futuro. No te dejas llevar por la emoción del momento, sino que miras si, en unos años, esa casa nueva te traerá beneficios. Estos pueden ser la posibilidad de vivir ahí o de venderla y obtener dinero por ella.

Las Deudas Positivas En Tus Finanzas Personales

Por lo anterior, antes de adquirir una deuda, es necesario que consideres si es negativa o positiva. Teniendo en cuenta esto, inclúyela como uno de los renglones más importantes de tu presupuesto.

Es decir, en primer lugar, hazte consciente de que tendrás que destinar un dinero para pagarla en su totalidad o en cuotas. Para que, cuando llegue el extracto del banco no te lleves sorpresas y tengas cómo responder a tu obligación.

Si la deuda es negativa, no te limites a pagar la cuota mensual. Por el contrario, haz abonos más grandes cada vez que puedas. Así terminarás de pagar más pronto y evitarás una sobrecarga de intereses.

Si la deuda es positiva, organízate para que puedas pagarla en un tiempo prudencial y cuanto antes. De esa forma, cuando tu activo empiece a generar ganancias, te quedará más dinero libre para ti

Clave sobre deudas positivas y negativas.

Clave sobre deudas positivas y negativas.

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Evita Las Deudas

Cuando hablamos de nuestro dinero, lo mejor es que tratemos de evitar las deudas a toda costa. Porque, aunque sean positivas, terminaremos pagando de más por el dinero que nos prestaron.

Sin embargo, ten en cuenta lo dicho en este artículo al adquirir deudas positivas. Ya que, lo más importante acerca de ellas, es que en el futuro pueden darte beneficios importantes. En el Reto 21 puedes obtener más claves sobre cómo hacer que tus finanzas personales sean más eficientes. Ahora hablamos de deudas:

  1. ¿Cuál es tu relación con las deudas, están muy presentes en tu vida?
  2. ¿Por qué te endeudas?
  3. ¿Eres responsable al pagar tus deudas?
  4. ¿Qué opinas de las deudas positivas?
  5. ¿Cuál es tu estrategia para salir de deudas?

 

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