El interés compuesto y la generación de riqueza

El interés compuesto es una herramienta que te puede ayudar a aumentar tu capital y lograr tu libertad financiera. Sin embargo, muchos no saben qué es ni cómo funciona.

Para explicártelo, te hablaré acerca de lo que llamo el Efecto Olímpico.

Un atleta que quiera competir en los encuentros deportivos más importantes del mundo no solo debe esperar cuatro años a que se lleve a cabo la próxima competencia, sino entrenarse durante ese tiempo.

Estos atletas tienen habilidades como disciplina, esfuerzo, perseverancia y coraje. No entrenan pensando en la recompensa inmediata, sino en el futuro y en ese logro que pueden obtener a largo plazo. 

Lo mismo ocurre, o debería ocurrir, con tus finanzas personales. Ahorrar para obtener rendimientos es una tarea que requiere de esas cuatro habilidades que desarrollan los atletas olímpicos.

En este punto de la historia es cuando hace su entrada triunfal el interés compuesto. ¿Qué piensas si te digo que gracias a tus ahorros o inversiones puedes tener un ingreso adicional diario y ver multiplicada tu inversión inicial, exponencialmente, al cabo de los años? Este es el poder del interés compuesto.

Técnicamente, el interés compuesto se define como la acumulación de intereses generados por un capital inicial, en un periodo de tiempo, de manera que esos intereses se suman al capital inicial y se reinvierten.

Existen varias situaciones en las que puedes usar el interés compuesto a tu favor. Puedes usarlo para construir riqueza a través de ahorros, para generar riqueza por medio de inversiones en la bolsa, para comprar lo que requieras de una forma más económica sin acudir a un crédito o para maximizar tus préstamos o gastos con tarjeta de crédito.

Un paso hacia tu libertad financiera

Este tema del interés compuesto es extenso. Por eso he decidido escribirte varios artículos con el fin de profundizar en cada uno de esos casos en los que puedes usarlo a tu favor.

Empezaré por cómo usar el interés compuesto para construir riqueza.

Yo sabía cómo funcionaba el interés compuesto, pero no lo sabía utilizar hasta que un día fui consciente de su poder para trabajar tanto a mi favor como en mi contra.

Me dediqué a estudiarlo y lo primero que descubrí es que debido a que los efectos del interés compuesto solo se ven en el tiempo, debo tener claro a dónde quiero llegar y mantenerme firme en mi meta.

Una segunda clave es empezar a invertir lo más pronto que puedas. Si comienzas cuando eres joven, con tu primer salario, mucho mejor.

La tercera clave es hacer una búsqueda muy juiciosa de las entidades que te brindan las mayores tasas de interés sobre tus ahorros o inversiones. Entre más altas sean estas tasas, más capital inviertas y más tiempo lo dejes produciendo, mayor será tu capital al final.

Te lo explico mejor.

Supongamos que tú empiezas hoy a ahorrar US$1.000 cada año en una entidad que te ofrece invertir en uno de sus fondos de inversiones con una tasa del 12% anual de interés. Al cabo de nueve años habrás aportado US$9.000.

Imagina ahora que alguien de tu misma edad no empieza a invertir hoy, sino en 10 años, y aporta a su fondo durante 30 años. Es decir que empieza más tarde que tú, pero aporta más.

¿A los sesenta años quién tendrá más capital? A simple vista parecería obvio que la otra persona, porque aportó capital durante más tiempo, pero no. Tú tendrías más capital porque empezaste a ahorrar antes y, gracias al interés compuesto, dejaste que el dinero creciera exponencialmente durante más tiempo.

Si no eres tan joven sé que te estarás dando golpes de pecho y diciéndote a ti mismo ¿por qué no empecé a ahorrar e invertir antes?, ¿por qué nadie en el colegio me habló acerca del interés compuesto?

Eso mismo se lo preguntó Warren Buffett, uno de los más grandes inversores de la historia que hoy cuenta con una fortuna estimada de US75.600 millones.

Yo te diría que el tiempo no se puede recuperar, pero nunca es tarde para ir detrás de tus sueños. Puedes tomar como ejemplo a Rosa Elisa Salgado, una abuela colombiana que a los 80 años cumplió su sueño de graduarse de la universidad, o Montse Mechó, una barcelonesa que empezó a saltar en paracaídas a los 49 años y a noviembre de 2016, a sus 83 años, ya contaba con 934 saltos.

Así que muévete, da el primer paso, busca las mejores opciones de inversión que te den las mejores tasas de interés y empieza hoy a aprovechar las ventajas del interés compuesto.

Recuerda que ya no tienes excusas porque conoces esta fabulosa herramienta que da resultados comprobados y puede llegar a darte la libertad financiera que tanto deseas.

Si ya la probaste, cuéntame cómo te ha ido. ¿Estás satisfecho con los resultados?

 

 

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!
Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

¡No te pierdas los mejores consejos para Inversionistas exitosos!

Recibe mis últimas noticias del blog en tu bandeja de entrada.

You have Successfully Subscribed!