El dinero amplifica lo que eres. No arregla sus problemas, sino que eleva los que ya tiene. Por eso, incluso cuando se cuenta con dinero, las personas suelen enfocarse en lo que todavía les falta económicamente para llegar al estatus que quieren o en la “poca” cantidad de dinero que hay en sus bolsillos.
Desde la sicología existen varias explicaciones para ese fenómeno. De acuerdo con una de ellas, el dinero es como un motor que “prende” las diferentes “máquinas” que conforman a una persona. Es decir, sus pensamientos, sus emociones, sus palabras, sus actos y sus hábitos diarios.
Por eso, cuando una persona es bondadosa y tiene dinero, encuentra la manera de ayudar a más personas y se lo propone hasta que lo logra. De la misma forma, cuando una persona es egocéntrica y tiene dinero, por ejemplo, lo usa para alardear sobre lo que tiene frente a los demás. No es que el dinero cambie a esa persona, es que ella es así.
El dinero amplifica lo que eres, y lo multiplica
En el último ejemplo se revela otro de los poderes del dinero. Y es que, en sí mismo, dota a las personas de mayor capacidad de compra, de mayor velocidad para adquirir lo que quieren y, lastimosamente, de más poder frente a los que no tienen capacidad de decidir en determinada situación.
La prueba de esa teoría son las personas que creen que, por tener más dinero, pueden dar órdenes donde no les corresponde, menospreciar a los demás o burlarse de quien no tiene su mismo estatus. Pero, nuevamente, no es que el dinero transforme a la persona, es que ya era así, solo que antes tal vez no tenía dinero ni poder.
Otro “monstruo” que despierta el dinero es el de la frustración de quienes creen que pueden comprar cualquier cosa con él. Al final se dan cuenta de que no pueden cambiar la percepción o los sentimientos que otros tienen de ellos, aunque tengan las billeteras y las cuentas llenas.
El dinero amplifica los errores financieros

El dinero amplifica los errores financieros – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash
Con el dinero suele pasar algo paradójico y es que también es un reflejo de una escaza o pobre mentalidad financiera. Esto quiere decir que, así como una persona maneja unos pocos centavos o un salario convencional, manejaría un sueldo mayor o el premio gordo de la lotería.
En este caso también queda demostrado que el dinero solo amplifica lo que una persona ya es. Si esa persona tiene hábitos saludables con respecto al dinero; si sabe ganarlo, retenerlo y hacerlo crecer, seguramente eso hará cuando le llegue cualquier suma porque ya tiene incorporado ese pensamiento.
En cambio, si una persona no toma la iniciativa de ahorrar, deja su dinero en productos bancarios que no rentan o vive por encima de sus posibilidades, lo más probable al tener más dinero es que incurra en errores más riesgosos y que el dinero termine por escapársele de las manos.
El dinero amplifica lo que eres: hay que aprovecharlo
Como el dinero amplifica lo que eres, es común que haya personas que ganan dinero y luego lo pierdan. Visto desde la perspectiva que estamos abordando, eso no se debe a la mala suerte. Se debe a que tal vez la persona empezó a sentirse mejor por alguna razón, ganó dinero y luego volvió al lugar del miedo, la tristeza, la ansiedad o la depresión.
¿Cómo puede cualquier persona, entonces, aprovechar el poder que tiene el dinero de amplificar lo positivo que esa persona ya es?
- Hay que empezar por reconocer que la relación que una persona establece con el dinero no es financiera, sino emocional. En ese sentido, vale la pena explorar cualquier “dolor” presente o pasado que despierte el dinero, como el recuerdo de una vieja quiebra, y sanarlo para construir una relación sobre nuevas bases saludables.
- También es clave comprender que el manejo del dinero, más que un tema financiero, es un tema de mentalidad. Si la persona vive en carencia, cree que el dinero es dañino, lo odia porque no lo tiene o lo culpa de su soledad, hay que trabajar en esos pensamientos para que no se reflejen en el espejo que es el dinero en la vida de cualquier persona.
- Luego hay que ir a la práctica. En paralelo a manejar mejor el dinero, la persona está llamada a sanarse a sí misma. En la medida en que esa relación interna se reconstruye, se ve más valor en tener dinero y en lo que se consigue a través de él. Por lo tanto, se reduce la ansiedad de malgastarlo y se construyen hábitos positivos de ahorro e inversión.
En resumen, cuando la persona vive en carencia, el dinero multiplica una sensación de vació imposible de llenar. En cambio, cuando la persona cultiva sus cualidades, el dinero aparece como un aliado que aporta bienestar, creatividad, energía, compasión, tolerancia. Además, ayuda a cumplir planes.
Por lo tanto, prepárate a nivel personal, mental y emocional. Cuando llegue el dinero, estarás listo para darle una connotación positiva y verás cómo te ayuda a ser mejor, no porque el dinero tenga ese poder, sino porque te convertiste en una mejor persona.



Excelente píldora jamás lo había visto de esa manera. Gracias por cultiva semilla de conocimiento que en mi caso voy a ir regando sacar el mejor provecho e ir cambiando mis hábitos.
Coincidió con una plática que tuvimos en la oficina hace dos días. Qué pasaría si uno ganara 100,000 dls. Yo pensaba que era una buena oportunidad para invertir en algo y mis amigos decían que eso no era suficiente porque no daba para los lujos que querían, yo me quedé asombrado, al punto de decirles, es mejor entonces no tener «ni siquiera ese dinero extra» porque no puedes darte los lujos que quieres? La frase que me hizo explosión cerebral es: «cuando la persona vive en carencia, el dinero multiplica una sensación de vació imposible de llenar». Cuanta razón hay en eso Máster!!!