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Un fondo de emergencia es un salvavidas frente a cualquier eventualidad. No se trata de la caja menor de una persona u hogar. Por eso, exige un compromiso serio y constante por parte del ahorrador. Y la conciencia de que el fin para el cual fue creado el fondo debe estar por encima de cualquier tentación.

Existen diferentes teorías con respecto a este fondo. Hay dudas sobre cuánto dinero debe ahorrarse para conformarlo y cuándo utilizarlo. Sigue esta guía para construir tu propio fondo de emergencia y blindarte frente a las contingencias.

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¿Qué Es Un Fondo De Emergencia?

Un fondo de emergencia es un salvavidas frente a los problemas financieros

Un fondo de emergencia es un salvavidas frente a los problemas financieros – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash

Un fondo de emergencia es un ahorro que se hace con el propósito de cubrir el costo de eventos fortuitos. De ahí su nombre. Entre ellos están las reparaciones eventuales que se deben hacer en el hogar. O los arreglos que demanda el carro. También, inconvenientes de salud no previstos.

Muchos prefieren llamarle fondo de seguridad para evitar la carga negativa de la palabra “emergencia”. Pero el propósito es el mismo. Es decir, tener un “colchón” financiero y evitar caer en deudas cuando se necesite dinero.

Diferencia Con Otros Ahorros

En ese sentido, el fondo de emergencia no es el mismo ahorro que se tiene para las vacaciones, por ejemplo. Ni el fondo que se alimenta periódicamente para el retiro. De hecho, suele dejarse sin tocarse porque tiene una función específica. Esta es ser el “flotador” al que se acude única y exclusivamente cuando se tiene el agua sobre el cuello.

Como consecuencia, el fondo de emergencia debe seguir una dinámica propia. Esto significa que es necesario analizar bien cuánto se aportará periódicamente a él. Así mismo, es clave revisar cuál vehículo financiero es el más propicio para crearlo.

Importancia De Tener Un Fondo De Emergencia

Principalmente, tener un fondo de emergencia es importante porque ayuda a mantener las finanzas inalteradas ante un problema. Por un lado, ayuda a la persona a resolverlo. Por el otro, le evita gastar dinero que tenía para otro propósito o endeudarse. Además, protege las inversiones.

Esto quiere decir que, si una persona tiene un fondo como este, no debe vender sus activos para financiarse. Así, en primer lugar, evita quedarse sin el activo. En segundo lugar, no debe venderlo por un precio que tal vez no le sea conveniente.

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Aspectos Clave Del Fondo de Emergencia

Protección Contra Deudas

Ahorrar es protegerse frente a las deudas

Ahorrar es protegerse frente a las deudas – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash

Como mencionamos, la principal ventaja del fondo de emergencia es que ayuda a prevenir deudas. Esto es clave si se tienen en cuenta los eventos fortuitos que se presentan en un hogar anualmente. Y que financiar cada uno de ellos conduce a un aumento de lo que se debe a entidades bancarias. Pero fondos como este brindan otros beneficios tanto financieros como no financieros a las personas. Una dupla que se debe considerar siempre que se piensa en una estrategia económica.

Mantener Inversiones A Largo Plazo

Uno de esos beneficios es que aportan a la económica personal o del hogar. Lo hacen porque, usualmente, el ahorro de emergencia se hace en productos financieros. Algunos de ellos, como ciertas cuentas de ahorro o los depósitos a término, generan rendimientos. Entonces, al tener el fondo de cumple un doble propósito. El primero es cubrirse frente a un evento no programado. El segundo es, al mismo tiempo, hacer crecer el dinero.

Estabilidad Mental Y Emocional

El fondo de emergencia también brinda una estabilidad mental a los ahorradores. Esto se debe a que no deben pensar en cómo cubrir un gasto porque tienen el dinero a la mano. Además, da la sensación de que “todo está solucionado”. Por eso su beneficio también es emocional. Lo contrario ocurre con quienes no tienen fondo. Al no tener cómo cubrir un gasto, entran en estado de alerta. O en el modo “debo pagar facturas”. Eso altera su paz mental y emocional.

Cómo Crear Un Fondo De Emergencia

Teniendo en cuenta lo anterior, para crear un fondo de emergencia hay que seguir estos pasos:

Definir el propósito del fondo

Esto es determinar para qué sí se usará y para qué no. De esta forma no se convierte en la caja menor del hogar. Un ejemplo de su uso es “cubrir gastos imprevistos que no estén cubiertos por otros ahorros o seguros como los de salud”. Un ejemplo del uso que no se le dará es “pagar los gastos del hogar si se tienen ingresos”. O “cubrir los gastos de las vacaciones” porque este no es un imprevisto. Entonces, para rubros como ese debe tenerse un ahorro aparte.

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Determinar La Cantidad Necesaria

Es necesario definir cuánto dinero se aportará periódicamente al fondo de emergencia

Es necesario definir cuánto dinero se aportará periódicamente al fondo de emergencia – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash

Establecer qué cantidad de dinero es posible aportar al fondo. Esto depende del dinero que se tiene para él o del propósito que se quiere lograr. Supongamos que en un hogar se calcula que los imprevistos son de US$1.200 al año. Entonces, sus aportes mensuales pueden ser de US$100. En cambio, cuando el fin del fondo es estar cubierto si se pierden los ingresos, el cálculo es diferente. Se debe determinar cuáles son los gastos mensuales que se tienen. Lo aconsejable es que el fondo sea de, por lo menos, 12 veces esa suma.

Hacer Contribuciones Regulares

Fijar la periodicidad con la que se harán esos aportes es relevante y depende de cada ahorrador. Una persona puede decidir, por ejemplo, alimentar su fondo de emergencia cada año. Otra, por el contrario, puede preferir hacer aportes semanales, mensuales o trimestrales. No obstante, se recomienda que los aportes sean periódicos. Así no solo se construye el fondo paso a paso, sino el hábito de ahorrar. Se le da al fondo la importancia que se merece, como cualquier otro ahorro o inversión.

Abrir Una Cuenta Separada

El dinero del fondo de emergencia debe estar a la mano para cuando se requiera. Pero no se sugiere tenerlo mezclado con el dinero de los gastos diarios o de otros ahorros. Es mejor abrir una cuenta separada. La mejor alternativa es un vehículo de inversión que permita acceder al dinero y obtener algunos rendimientos mientras se ahorra. Las cuentas de ahorro o fiducias que pagan intereses son una opción que se puede revisar. También es positivo autorizar el débito automático de ese dinero y su envío al vehículo elegido. Así se evita la tentación de gastarlo.

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Revisar Y Ajustar

Revisar periódicamente tu ahorro es clave para saber cómo mejorarlo

Revisar periódicamente tu ahorro es clave para saber cómo mejorarlo – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash

Algunos ahorradores prefieren hacerle un seguimiento constante a su fondo de emergencia. Esto es beneficioso porque deja saber cuánto dinero se tiene. Pero lo más importante es que permite saber cuánto se ha gastado y reponer el dinero luego. ¿Cómo hacer esa reposición? Supongamos que aportas US$100 mensuales a tu fondo, para sumar US$1.200 en un año. Debes gastar en un imprevisto US$200. Eso significa que debes dividir US$200 en los meses del año que faltan y reponerlos poco a poco cada mes. O todo de una vez, si puedes.

Estrategias Para Aumentar Tu Fondo De Emergencia

¿Qué pasa cuando la intención es que el fondo de emergencia sea cada vez más grande o robusto? Existen varias estrategias que puedes aplicar:

  • A medida que obtengas más ingresos o se reduzcan tus gastos, aumenta el aporte que haces al fondo de emergencia. Si antes aportabas US$100 mensuales, sube esa cifra después de hacer tu presupuesto. No importa que este aporte sea diferente cada mes, pues lo principal es que no se reduzca.
  • Si tienes ingresos o gastos variables, decide hacer aportes voluntarios al fondo. Así lo hacen quienes desean pagar una deuda antes de tiempo. Esto ayuda a crecer tu ahorro a un ritmo mayor que si solo haces el aporte que inicialmente habías previsto.
  • Cada vez que hagas un aporte, sube la cifra un poco más. Si en el primer mes aportas US$100, en el segundo aporta US$200, en el tercero US$300 y así sucesivamente. De esta forma, al final del año no tendrás solo los US$1.200 iniciales. De hecho, habrás ahorrado US$28.500.
  • La mejor manera de hacer crecer el dinero es invertirlo y reinvertir los intereses. Así se aprovecha el interés compuesto. Entonces, busca vehículos de inversión que te den rendimientos. Pero no olvides que el dinero del fondo debe estar disponible para cuando lo requieras.

¿Cuándo Debería Usarlo?

Aparte de crearlo y alimentarlo, el éxito detrás del fondo de emergencia está en saber cuándo usarlo. Como mencionamos antes, este solo debe emplearse para cubrir gastos fortuitos. Es decir, gastos que no se pueden prever, como una reparación del hogar o del auto. También suele usarse si se reducen o faltan los ingresos.

Para todos los demás gastos que sí se pueden prever, como las vacaciones, deben crearse ahorros paralelos. De lo contrario, este fondo dejaría de ser “de emergencia” y se convertiría en un ahorro convencional.

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Mitos Comunes Sobre El Fondo De Emergencia

Mito 1: El Fondo No Te Salvará La Vida

Un fondo de emergencia puede salvarte la vida

Un fondo de emergencia puede salvarte la vida – Hyenuk Chu | Fuente: Unsplash

¿Aún tienes dudas sobre la eficacia del fondo de emergencia? Lee esta historia de la vida real. Juan era un trabajador con un sueldo promedio que se preocupó por tener un fondo de emergencia. Un día le diagnosticaron una enfermedad y le dijeron que tenían que hacerle una cirugía de inmediato.

Sin embargo, su seguro médico no la cubría porque Juan, aparentemente, no estaba inscrito. Eso le dijeron, a pesar de que él sí pagaba cumplidamente sus cuotas. Como Juan tenía su fondo, decidió pagar con ellos los gastos médicos. Finalmente, todo salió bien para él.

Juan es un ejemplo de cómo un fondo de emergencia le evitó caer en deudas durante su crisis médica. Si no hubiera tenido ese ahorro, habría tenido que pedir un préstamo por, aproximadamente, US$4.000. Además, habría tenido que preocuparse por pagar intereses, aunque estuviera en los días de incapacidad.

Mito 2: el fondo no sirve para cumplir sueños

Pero no todos pueden contar esta historia. ¿O qué dices de los protagonistas de la película “Up”? Refresquemos la memoria. Ellos se conocieron, se enamoraron, se casaron y descubrieron que tenían una meta en común. Esta era visitar las Cataratas del Paraíso. Entonces, empezaron a ahorrar monedas en un frasco de vidrio con ese propósito.

¡Alerta de spoiler! Pero, a medida que fue pasando el tiempo, empezaron a tener imprevistos. Para cubrir esos gastos, siempre usaban el ahorro que tenían destinado para su viaje soñado. Finalmente, la mujer muere sin haber cumplido el sueño de hacer ese viaje. El hombre tiene que emprender la travesía sin ella.

¿Qué hubiera pasado si hubieran tenido un fondo de emergencia? Seguramente, habrían podido cubrir sus gastos no previstos y también viajar a las cataratas. De ahí la importancia tanto de tener el fondo para enfrentar las adversidades. Y de tener diferentes propósitos de ahorro.

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Mito 3: El Fondo No Garantiza Tu Bienestar

La pobreza no solo afecta a los residentes de los barrios más deprimidos. También se esconde detrás de las puertas de casas de clases sociales acomodadas. Esto quedó en evidencia durante la pandemia. Entonces, cientos de profesionales perdieron sus trabajos. Y con ellos, la oportunidad de mantener a sus familias.

Ante la necesidad, algunos recurrieron a trabajos informales. Otros se dedicaron a vender geles y tapabocas. Otros más encontraron en entidades gubernamentales la ayuda que necesitaban, al menos, para comer. Así, por lo menos momentáneamente, pudieron salir adelante.

Pero esas ayudas se han ido acabando con el tiempo. Muchas de esas personas siguen sin la posibilidad de encontrar un trabajo estable. Si hubieran tenido un fondo de emergencia, no habrían tenido que depender del gobierno. Y habrían podido pasar por una época dura financieramente hablando sin mayores angustias. Ahora, comenta:

  1. ¿Tienes un fondo de emergencia? ¿Con qué propósito?
  2. ¿Cada cuánto haces aportes a este fondo?
  3. ¿En qué vehículo de ahorro o inversión guardas el dinero y por qué?

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