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“Es importante fracasar” es una frase que a nadie le gusta escuchar. En especial si acaba de perder el trabajo, terminó su relación de pareja o perdió dinero. De hecho, este último es uno de los fracasos que más se tienden a evitar.

En parte por miedo al fracaso es que las personas no invierten. Le temen a caer en una pirámide o a simplemente no obtener la rentabilidad esperada. Por eso prefieren mecanismos más convencionales de ahorro.

Según un estudio de BlackRock, los latinoamericanos tienen un bajo conocimiento sobre inversiones. Desconocen, por ejemplo, los beneficios de invertir y los vehículos que les permiten hacerlo.

No saben qué significa el riesgo o el retorno sobre la inversión. Por otro lado, algunas entidades financieras les generan desconfianza. Para completar, las necesidades económicas les impiden destinar dinero a la construcción de patrimonio.

Por eso, según Trii, en países como Colombia solo entre el 1% y 2% de la población invierte en Bolsa de Valores. En Brasil el porcentaje es mayor, pero solo alcanza el 8% y es un caso especial. Así lo recoge un reporte de Bloomberg.

Hay que superar la inseguridad

La solución a la aversión a las inversiones es tan amplia y compleja como el problema. Habría que abordar temas como la educación en la primera infancia. Y otros más complejos como los vehículos de inversión disruptivos.

Pero se puede empezar a combatir el miedo a invertir con la mentalidad. Una de las causas por las cuales la gente no invierte es por la inseguridad. La personal y la colectiva. ¿A qué se refiere esto?

Las personas suelen pensar que invertir es para quien tiene dinero. O abandonan su proceso de aprendizaje sobre inversiones a la menor pérdida de dinero. Esa es la inseguridad personal.

La colectiva no son solo las noticias sobre los fraudes o las estafas. Son también los comentarios de quienes le dicen a alguien que “no puede”, que “no pierda el tiempo” o que eso de las inversiones “no sirve para nada”.

En ese sentido, existen consejos prácticos que se pueden empezar a aplicar. La idea es no cambiar de un día para otro. Es que ese cambio sea consistente. En la medida en que perdure en el tiempo, se tiene el miedo el fracaso a raya.

No eres un fracasado, solo estás en un proceso

A veces hay lecciones que solo se aprenden cayendo al suelo. Partiendo de esa certeza, aplica los siguientes tips si tienes miedo a fracasar en las inversiones. Documenta tus avances diarios y no dejes de transformarte hasta que logres los resultados esperados:

  1. Cambia tu autopercepción. Las personas suelen ser autocríticas. Sin importar lo que hacen bien, siempre ven el punto negro en el tablero blanco. Esa autoimagen no solo vive en su pensamiento, sino en su diálogo interno. Así que, cuando tengas un pensamiento negativo sobre ti e incluso lo expresas en palabras, para. Determina si existe una razón verdadera para que te critiques así. Asume el error, pero cambia la crítica por un diálogo constructivo y propositivo.
  2. Evita compararte. Saber que los otros están ganando dinero y tú no es frustrante. Pero tú no sabes cuál es la situación de la otra persona. No sabes si es feliz, plena o realmente millonaria. Concéntrate en tu propia situación, en tu meta y en los pasos para lograrla. Recuerda que la idea no es que seas mejor que alguien. La idea es que seas mejor que tú mismo.
  3. Encuentra tu ventaja. Puede que pierdas dinero, pero algo bueno deberás tener. Tal vez seas el inversor más disciplinado, el que tiene más habilidad para cierta estrategia o el que sí lleva su bitácora. Reconoce de qué forma tus ventajas pueden acelerar tu proceso en las inversiones. Convierte esas habilidades en tu ventaja competitiva. Esto, además, te ayuda a salir del diálogo interno autodestructivo y a enfocarte en lo más útil.
  4. Desmonta el mito de la perfección. Aunque a simple vista no parezca, el trading y las inversiones nunca son perfectos. Hasta las personas más experimentadas cometen errores y pierden dinero. El objetivo entonces no debe ser sacar 10 de 10. Es aprender a maximizar las ganancias y reducir las pérdidas, mientras se disfruta el proceso. La perfección no existe, la constancia es la que lleva a los resultados.
  5. Tómate un tiempo. Si, después de todo, piensas que eres un fracasado en el trading, tal vez estés sufriendo de burnout. Es decir, de cansancio extremo. ¿El remedio? Dejar de hacer trading. Si continúas, vas a terminar odiándolo. Dejar no significa abandonar. Significa descansar. Ver tu situación desde otra perspectiva. Analizar la causa profunda de los errores y trabajar en ella. Luego sí conviene volver al trading y las inversiones renovado.

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